lunes, 25 de agosto de 2014

Holanda y la Segunda Guerra Mundial: Arnhem (special chapter)

Mirando hacia atrás casi no hemos escrito en el blog. Hablo en plural porque aunque solo e actualizado yo las entradas, muchas veces estábamos María y yo seleccionando y poniendo las fotos.
El caso es que hemos puesto muy poca literatura, y tampoco era necesario, las estadísticas del blog no dejan lugar a dudas. Pero es que esto en el fondo lo hacemos para nosotros mismos, porque una vez se acabe quedará el recuerdo de haber escrito y subido ésto in situ, en el momento, y no será una recopilación de sensaciones que recuerdas cuando trates de mirar hacia atrás. Por esta razón quería hacer una entrada un tanto más larga dedicada al papel de Holanda en la Segunda Guerra Mundial, o las impresiones que se tienen sobre ella, e ilustrarlo con un relato de la última batalla que perdieron los aliados es esa guerra: la operación Market Garden, sobre suelo holandés.

Los holandeses no hablan apenas de la guerra. Esquivan el tema. Al principio pensaba que era porque de estas cosas lo mismo sólo hablan los viejos, pero poco a poco he ido descubriendo que no, que hay un montón de señales que te dicen que el recuerdo está ahí y que esta gente lo tiene muy presente.

Primero fue un congreso en Rotterdam, una de las tres primeras ciudades de Holanda y el puerto comercial más importante de Europa. Cuando llegamos pregunto a Karst (mi jefe-anfitrión) si mola la ciudad. Me responde muy tranquilamente que toda la ciudad es nueva porque fue arrasada POR COMPLETO en la guerra, y que no tiene ningún edificio histórico. Su comentario pasó algo desapercibido para mí, pero luego andando por sus calles no podía evitar ver que era cierto, que la ciudad tiene 60 años de antigüedad, y que muchas partes aún esperan destino, ya que los huecos los van rellenando conforme van necesitando, aún hoy.

A partir de ahí las referencias a la reconstrucción tras la guerra han sido constantes. Siempre dando por hecho que era algo normal. Forma parte de algo que ha estado ahí siempre. Creo que desde el punto de vista de un español, un holandés se parece mucho a un Alemán: alto, rubio, ojos azules, idioma agresivo (aparentemente), cuadriculados, etc... Dado que la expansión nazi fue tan clara en el continente y que hubo mucho colaboracionismo, tiendo a pensar que siempre hemos pensado que los holandeses comulgaban con los nazis. A lo mejor me equivoco. Nada más lejos de la realidad. Hay una rivalidad Holanda-Alemania que data de los tiempos de Carlos V, no se aguantan, aunque es una enemistad sin "sangre caliente", no es una rivalidad de estilo latino, para que me entendáis, es más una guerra fría, de bajo voltaje, de miradas rarunas. Hay una base religiosa, de la enemistad entre protestantes (holandeses) y católicos (alemanes), pero que también va a lo cultural. Cuando el Mundial de fútbol Karst (el de antes) me dijo que prefería ver perder a Holanda en la semifinal que enfrentarse a Alemania en la final y poder perderla. Le daba miedo no poder superar esa derrota. Y él NO VE FÚTBOL.

Los nazis ocuparon Holanda, desconozco cómo fue. El caso es que los holandeses fueron ocupados y formaron una resistencia, que estaba penada con la muerte, por supuesto. Esta resistencia fue clave junto con la francesa para el éxito del desembarco y avance aliado por el frente occidental. Los alemanes hicieron en Holanda lo que quisieron, arrasaron con las comunidades judías, fagocitaron la industria y evacuar ciudades a su antojo y necesidad, dada la importancia estratégica como país-tapón ante la entrada desde Francia. También arrasaron algo de industria y comunicaciones...

Y aquí llegamos a 1944. El 6 de junio se produjo el famoso desembarco y los meses siguientes fueron un avance imparable de los aliados, se liberan París y Bruselas en Agosto y Septiembre, pero al llegar a la frontera con Holanda todo se paraliza. La distancia entre la llegada de suministros a la costa y el frente de avance se alarga y la maquinaria aliada retrasa la marcha. Los alemanes son capaces de reagrupar tras un repliegue muy bueno desde Francia y establecen frente en Holanda. El Estado mayor alemán debe también reorientar su estrategia ante un declive que viene de tres frentes:
- Por el Este los soviéticos avanzan una vez se rompe el sitio de Stalingrado
- Por el Sur, perdida Italia, avanza Patton, uno de los Generales más carismáticos y brillantes de los aliados.
- Por el Oeste los americanos y británicos han conseguido liberar Francia y avanzan con la flor y nata de los cuerpos combinados.

Pero no todo es tan fácil, porque los aliados son aliados ante un enemigo común, pero la previsible derrota del mismo comienza a hacer aflorar grietas en la unión. Las reuniones entre aliados son cada vez más tensas, se percibe el reparto tras la guerra y hay diferencias económicas y políticas. Es importante ser el primero en llegar a Berlín, y esta es la guerra ahora, no por vencer a Alemania, sino por llegar los primeros al corazón del león.

Eisenhower es el Comandante en Jefe del mando aliado (los soviéticos van a su bola) y debe manejar una importante camarilla de egos de oficiales que creen que podrían desempeñar su puesto. Sobre todo dos le ponen en duda constantemente. Patton, que se cree merecedor del puesto tras arrasar en el norte de África y en Italia, y gozar de un carisma incontestable entre sus tropas. Y Montgomery, el más reputado militar británico, arrogante y elitista, pero con la llave del gobierno británico y sus potentes colonias (India, Sudáfrica, Oceanía, etc...). Ambos tienen un plan para llegar a Berlín, pero el mando aliado sólo puede apoyar uno, conviene incidir con todas las fuerzas en un sentido y no dividir esfuerzos. Esto es lo que le ocurrió a Hitler cuando entró en la URSS y Eisenhower es consciente de ello.

Eisenhower se reúne con su Estado Mayor y se encuentra con dos personas que no se soportan, Patton y Montgomery, que además le plantean dos planes para acabar con los nazis antes de fin de año, adelantando a los soviéticos. Los planes no pueden ser simultáneos, por varias razones, pero también porque el frente que no sea punta de lanza se necesita para debilitar la retaguardia y la atención alemana, además de tomar posiciones estratégicas frente a un posible avance ruso. Es un juego de tronos, no un mero ejercicio militar. Eisenhower decide darle carrete a Montgomery, que ha ideado una versión continental del desembarco de Normandía que ideó Eisenhower: la operación Market Garden. Patton monta en cólera y vuelve con sus tropas.

La historia nos ha revelado que los nazis también pensaban que el caballo ganador era Patton, puesto que redistribuyeron las tropas protegiendo más ese frente que el holandés. Además del respeto que infundía Patton, otro motivo era la relativa sencillez para defender una incursión desde Holanda, puesto que la red hidrográfica facilitaba la interrupción del avance controlando los puentes y, en caso necesario, deshaciéndose de ellos.

Pues no, Eisenhower decidió dar luz verde a Market Garden por razones diplomáticas esencialmente (creo yo), para dar salida al ego británico y tener una posición de superioridad en las relaciones EEUU-Reino Unido.

La operación Market Garden se trataba de un desembarco en tierra, básicamente. Consistía en tomar los puentes más importantes en el camino desde Bélgica a Alemania en terreno holandés lanzando paracaidistas tras las líneas enemigas que tomarían y defenderían los puentes mientras que la infantería y artillería recorría el camino para servir de apoyo. Una voz conseguido ésto habría una puerta abierta directa al corazón industrial alemán de la Düsseldorf y la cuenca del Rhin y el golpe se daría en su maquinaria de guerra, acabando con las zarpas del león para llegar luego rápidamente a su corazón. Casualmente, el camino se dirige hasta donde nos encontramos nosotros, Enschede. Zona rural, sin apenas importancia en el contexto holandés, pero en contacto con una de las áreas más industrializadas del planeta: el Rhin alemán.

Todo ésto es muy bonito en teoría, pero hay que hacerlo. Suponía lanzar unidades más de 70 km. de la línea de frente establecida, lo que implicaba una gran distancia entre tropas aliadas, situadas como punta de lanza dentro del territorio enemigo. La clave del éxito estaba en el tiempo que la Infantería tenía para asegurar las posiciones en los puentes tomados por los paracaidistas. El puente más lejano, el de Arnhem, el último gran puente antes de Alemania. El plan de Montgomery calculaba que la Infantería necesitaba llegar en tres días a Arnhem para garantizar el éxito del plan, los paracaidistas británicos aguantaron 9 días en Arnhem, rodeados por una división Panzer (tanques) sin suministros ni ayuda hasta que se retiraron, la Infantería aliada nunca llegó más allá de Njimegen a 30 km. de su objetivo final y Market Garden fue considerado un éxito parcial. En realidad fue un fracaso. De 10.000 paracaidistas sólo sobrevivieron 2.000 y los alemanes pudieron aguantar algo más de lo que inicialmente se calculó, además de que los rusos acabaron por entrar en primer lugar en Berlín. Lo que hubiera ocurrido de tomar otras decisiones forma parte de la historia ficción, pero esta fue probablemente la última batalla que perdieron los aliados en la II Guerra Mundial.

Siempre quedará la duda de qué hacía una de las mejores divisiones Panzer en Arnhem, en principio sin utilidad aparente, desconocemos el por qué los alemanes no demolieron los puentes, una vez los aliados revelaron la estrategia de entrar por Holanda, eso hubiera dado una ventaja defensiva a ese frente mientras pertrechaban otras zonas más vulnerables, como el su o el este. Pero imagino que la estupidez es un atributo que afecta a todos los bandos por igual, y que la confianza en la información era muy limitada, ya que uno nunca sabía si la inteligencia que se intercepta es o no intencionada (vamos, que no sabes si lo que te dicen es verdad o mentira, para que la cagues).

Ahora las fotos, con breves comentarios. Se suben un poco a su amor, sin un orden conveniente. Colocarlas es muy cansino, así que las dejo como se suben y voy comentando un poco de cada una.


 Esta es la casa de las afueras de Arnhem, en una de sus pedanías. Era un hotel en el momento de la operación Market Garden y fue el cuartel general provisional de la división aerotransportada que tomó y defendió el puente de Arnhem esos días.



 Detalle de una pieza de artillería empleada en la zona, con un impacto de obús. Está muy repintada para mi gusto, pero ver esa chapa de metal retorcida y los agujeros de metralla impresiona un tanto.

 Eva mostrando respetos
 Placa de homenaje del 50 aniversario de los hechos. TODOS los años hacen un homenaje en el cementerio militar del pueblo, al que asisten todos los supervivientes, tanto militares como civiles, y se recuerdan los hecho punto por punto.

 Tanque británico, de los que no llegaron a tiempo.
 El Mayor Urquart, el jefe de la unidad aerotransportada que se situó en Arnhem, directo superior del general John Frost, que estuvo al mando en el propio puente, que ahora lleva su nombre.

 Cascos recogidos en la ciudad y alrededores (con un detalle de n impacto de salida en uno de ellos).

 Muéquetes ataviados para la ocasión
 Hoja con los códigos para hacer dibujos en el suelo y pedir cosas a los aviones que lanzaban provisiones, medicinas y munición. Nota: Todo lo que los aliados lanzaban se lo daban a los alemanes, muy guay.
 Paraca

 Ametralladora de las tochas, de las que necesitan entre 2 y tres hombres para apostarse y te barren toda la línea de ataque.
 En primer plano creo que es el fusil de asalto M-1 (Emilioooo!!!! te necesito!!!!) y detrás otra ametralladora escupe balas del tamaño de zanahorias.
 La ametralladora de arriba vista desde detrás (mierda de reflejos en las vitrinas!)
 German troop.
 Lanzallamas de factura británica.
 Bazooca antitanque
 El interior de una nave de transporte paracaidista
 Mini oruga para zapadores
 Cabina del piloto de las naves de transporte. Eran prácticamente planeadores que se remolcaban con otros aviones y luego aterrizaban sobre la panza. Todo un derroche de material para un sólo uso.
 Esto no sé como se llama, pero es una pieza de artillería sobre ruedas
 Vista lateral de una porción de estas naves planeadoras.
 Recreación de la lucha en las calles de la ciudad.
 El puente a día de hoy. Es el que era, no fue destruido (inexplicablemente)
 Pequeño parque que recrea lo estratégico del puente y cómo se concentraron sobre él las fuerzas militares de ambos bandos durante más de una semana.
 Encima del puente (emocionante)
 Idem
 Detalle del techo de la Catedral de Arnhem, que muestra la llegada de paracaidistas. 10.000 de ellos fueron lanzados sobre el cielo de Arnhem, los habitantes realmente creyeron que iban a ser liberados y les acogieron como libertadores... nada más lejos de la realidad, el resultado en 9 días fue desolador.
Vista del puente desde la torre (reconstruida) de la Catedral. Aquí (y en otras dos torres cercanas) se apostaban francotiradores.

Una experiencia bastante fuerte, para ser una de las historias "menores" de la II Guerra Mundial. No me quiero ni imaginar lo que debe suponer visitar las playas del desembarco o los campos de concentración.... EMILIO!!!! para esas ya vamos junticos!

2 comentarios:

  1. Que buena entrada.Digna de un documental. Muy completa e interesante. Sobre todo para los que nos flipa el tema de la Segunda GM

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